Hace veinte años que no necesitaba una nevera para las insulinas (maldito cambio climático) esta es perfecta porque no es más grande que un estuche, tiene espacio para hasta tres bolis (dependiendo de los que uséis) y caben las agujas y las dos plaquitas de "hielo" (geles enfriadores). Compacto para llevar incluso en bolsos pequeños. Una maravilla.