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¿La diabetes es hereditaria? Qué se hereda de verdad y con qué probabilidad

¿La diabetes es hereditaria? Qué se hereda de verdad y con qué probabilidad

La diabetes no se hereda como se hereda el color de los ojos. Lo que pasa de padres a hijos es una predisposición genética, es decir, un riesgo mayor de desarrollarla. Que ese riesgo se convierta o no en diabetes depende de otros factores: el peso, la actividad física, la edad, algunas infecciones y, en el caso de la diabetes tipo 1, un desencadenante autoinmune que todavía no se conoce bien.

Esto explica una situación que desconcierta a mucha gente. Hay personas con diabetes sin ningún familiar afectado y personas con padre, madre y abuelos diabéticos que nunca la desarrollan. Los genes marcan la salida, no la meta.

La respuesta también cambia según el tipo. El peso de la familia no es el mismo en la diabetes tipo 1 que en la tipo 2, y hay formas poco frecuentes que sí se transmiten de forma directa. Si aún no tienes claras las diferencias entre la diabetes tipo 1 y la tipo 2, conviene repasarlas antes de seguir, porque el resto del artículo se apoya en esa distinción.

¿Qué se hereda exactamente?

Se heredan variantes genéticas que hacen al organismo más vulnerable. En la diabetes tipo 1, las más estudiadas están en el sistema HLA, el conjunto de genes que enseña al sistema inmunitario a distinguir lo propio de lo ajeno. La American Diabetes Association señala que la mayoría de las personas blancas con diabetes tipo 1 portan los genes HLA-DR3 o HLA-DR4, ambos asociados a enfermedades autoinmunes. En otros grupos étnicos se han identificado variantes distintas, como HLA-DR7 o HLA-DR9.

La prueba de que los genes no bastan está en los gemelos idénticos, que comparten el ADN completo. Cuando uno de los dos tiene diabetes tipo 1, el otro la desarrolla como máximo la mitad de las veces. En la diabetes tipo 2 la cifra sube a tres de cada cuatro, lo que indica una carga genética mayor, pero tampoco llega al 100 %.

En la diabetes tipo 2 hay un segundo factor que se confunde con la genética: la familia comparte mucho más que cromosomas. Comparte horarios de comida, tipo de compra, nivel de sedentarismo y tendencia al sobrepeso. Cuando la diabetes tipo 2 aparece en tres generaciones seguidas, separar lo genético de lo aprendido es prácticamente imposible, y lo más probable es que estén actuando las dos cosas.

Qué probabilidad hay de que un hijo desarrolle diabetes tipo 1

Aquí es donde las cifras ayudan más que las explicaciones. Estos son los riesgos que publica la American Diabetes Association para la diabetes tipo 1:

Quién tiene diabetes tipo 1 Riesgo aproximado para el hijo
El padre 1 de cada 17 (cerca del 6 %)
La madre, con el hijo nacido antes de que ella cumpliera 25 años 1 de cada 25 (4 %)
La madre, con el hijo nacido después de que ella cumpliera 25 años 1 de cada 100 (1 %)
Ambos progenitores Entre 1 de cada 10 y 1 de cada 4

Dos matices importantes. El riesgo se duplica si el progenitor desarrolló la diabetes antes de los 11 años. Y existe una excepción: aproximadamente una de cada siete personas con diabetes tipo 1 tiene un síndrome autoinmune poliglandular tipo 2, que asocia diabetes con enfermedad tiroidea y suprarrenal. En esos casos el riesgo del hijo asciende a 1 de cada 2.

Incluso el escenario más desfavorable de la tabla deja la probabilidad por debajo del 25 %. Dicho de otra forma: tener un padre o una madre con diabetes tipo 1 significa que lo más probable, con mucha diferencia, es no desarrollarla.

Cuando hay un hermano diagnosticado, es posible medir el riesgo antes de que aparezca ningún síntoma. Se hace con un análisis de sangre que detecta autoanticuerpos contra la insulina, contra las células de los islotes pancreáticos o contra la enzima GAD. La American Diabetes Association ha comprobado que la mayoría de las personas que acaban desarrollando diabetes tipo 1 tenían esos autoanticuerpos en sangre durante años antes del diagnóstico. En España y en otros países, el estudio TrialNet Pathway to Prevention ofrece esta evaluación de forma gratuita a familiares directos.

Posibilidades de desarrollar diabetes en niños

¿La diabetes se hereda de abuelos a nietos?

Puede aparecer en generaciones alternas, sí, aunque no porque el gen "salte" a la generación intermedia. Lo que se transmite es un conjunto de variantes que cada hijo recibe de forma parcial y aleatoria. Un hijo puede quedarse con pocas variantes de riesgo y su hermano con muchas más, y el nieto puede acabar con una combinación menos favorable que la de su padre.

En las formas monogénicas, que se explican más abajo, el patrón sí es directo y claro: basta heredar la mutación de uno de los progenitores, y suele verse en varios miembros de la misma familia a lo largo de tres generaciones.

En la diabetes tipo 2, el patrón familiar tiene además un componente de hábitos. Un abuelo con diabetes tipo 2 no transmite solo genes a su nieto: normalmente ha transmitido también una cultura alimentaria a su hijo, que este reproduce en su propia casa.

Qué tipos de diabetes son realmente hereditarios

No todos los tipos se comportan igual, y la palabra "hereditaria" encaja mejor en algunos que en otros.

Diabetes MODY y otras formas monogénicas

Son la única diabetes que se hereda de forma directa. La causa es la mutación de un solo gen y suele bastar recibirla de un progenitor para desarrollar la enfermedad. Representan en torno al 1-2 % de los casos de diabetes y, precisamente por ser poco frecuentes, se confunden a menudo con diabetes tipo 1 o tipo 2. La señal de alarma clásica es un diagnóstico antes de los 25 años, sin obesidad y con varios familiares afectados en generaciones consecutivas. Confirmarla requiere un estudio genético, y el diagnóstico correcto cambia el tratamiento.

Diabetes gestacional

Aparece durante el embarazo y su origen también combina genética y entorno. Tener antecedentes familiares de diabetes es uno de los factores que aumentan la probabilidad de desarrollarla. En España se hace un cribado a todas las gestantes entre las semanas 24 y 28, y lo habitual es que remita después del parto, aunque deja un riesgo elevado de diabetes tipo 2 a medio plazo que conviene vigilar.

Diabetes tipo 1,5 o LADA

Es una diabetes autoinmune que aparece en la edad adulta, con lo que reúne el mecanismo de la tipo 1 y la edad de presentación de la tipo 2. Comparte con la tipo 1 la predisposición genética por vía autoinmune, y se diagnostica erróneamente como tipo 2 con bastante frecuencia.

Hereditaria, congénita, adquirida y contagiosa no significan lo mismo

Estas cuatro palabras se usan como sinónimos en las conversaciones familiares y describen cosas distintas:

  • Hereditaria: se transmite a través de los genes de los progenitores. En la diabetes, salvo en las formas monogénicas, lo que se transmite es la predisposición.
  • Congénita: está presente al nacer. La diabetes neonatal existe, pero es excepcional.
  • Adquirida: se desarrolla a lo largo de la vida. Es lo que ocurre en la práctica con casi toda la diabetes, sobre la base de una predisposición previa.
  • Contagiosa: se transmite de una persona a otra. La diabetes no lo es en ninguna de sus formas.

La distinción entre hereditaria y adquirida es la que más confusión genera, y en el fondo es una falsa oposición. La mayoría de los casos de diabetes son las dos cosas a la vez: una predisposición heredada que un entorno concreto acaba activando.

Se puede heredar la diabetes

Los antecedentes familiares no son un destino

El estudio Di@bet.es, la mayor investigación epidemiológica sobre diabetes hecha en España, identificó los factores asociados al desarrollo de la enfermedad. Entre ellos aparecen la prediabetes, la edad, el sexo masculino, la obesidad, la obesidad central, el aumento de peso y el historial familiar de diabetes. Cuatro de esos siete factores son modificables.

La magnitud de lo que se puede cambiar está bien medida. El Diabetes Prevention Program, un ensayo clínico de los National Institutes of Health estadounidenses, comprobó que una intervención sobre el estilo de vida centrada en perder entre el 5 % y el 7 % del peso corporal y hacer al menos 150 minutos semanales de actividad física redujo la incidencia de diabetes tipo 2 en un 58 % en personas con riesgo alto. En mayores de 60 años la reducción llegó al 71 %. Quince años después, los participantes seguían teniendo una incidencia un 27 % menor.

Ese 58 % es la respuesta práctica a la pregunta de si se puede evitar una diabetes "de familia". En la tipo 2, en buena medida sí. En la tipo 1 no existe hoy una prevención equivalente, porque los desencadenantes ambientales todavía no están identificados, aunque sí hay líneas de investigación dirigidas a retrasar su aparición en personas con autoanticuerpos detectados.

El contexto español justifica la vigilancia. Según Di@bet.es, el 13,8 % de la población adulta tiene diabetes y un 14,8 % adicional presenta algún tipo de prediabetes. La Federación Internacional de Diabetes calcula que cerca del 30 % de las personas con diabetes en España no están diagnosticadas.

Qué hacer si hay diabetes en tu familia

Con antecedentes de diabetes tipo 2, lo razonable es pedir una glucemia basal en tu centro de salud y repetirla de forma periódica, sobre todo a partir de los 40 años o antes si hay sobrepeso. El cuestionario FINDRISC, que se usa en atención primaria, estima el riesgo a diez años con preguntas sencillas sobre edad, perímetro abdominal, actividad física y antecedentes.

Si el antecedente es de diabetes tipo 1 y hay niños en casa, merece la pena conocer las señales que permiten detectar la diabetes en niños, porque el inicio puede ser rápido y el diagnóstico precoz evita complicaciones graves.

Cuando el diagnóstico ya está confirmado, la monitorización pasa a ser parte de la rutina diaria. La mayoría de las personas con diabetes tipo 1 y muchas con tipo 2 utilizan hoy un sensor de glucosa continuo en el brazo, que sustituye a los pinchazos en el dedo. Ese sensor tiene que aguantar catorce días de duchas, sudor, deporte y roce con la ropa, y su adhesivo original no siempre llega. Para eso están los parches hipoalergénicos para el sensor de glucosa: una capa extra que lo mantiene en su sitio sin irritar la piel y sin interferir en las lecturas.

Nada de lo anterior sustituye la valoración de un profesional sanitario. Si te preocupa el riesgo real en tu familia, tu médico de cabecera o tu endocrinólogo pueden concretarlo mucho más que cualquier tabla general, y en las sospechas de diabetes monogénica derivar a una consulta de genética clínica.

Fuentes consultadas

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