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Esperanza de vida con diabetes: qué dicen los estudios y qué no

Esperanza de vida con diabetes: qué dicen los estudios y qué no

Los estudios de población estiman que la diabetes tipo 2 reduce la esperanza de vida en unos seis años de media, y que en la diabetes tipo 1 la reducción se sitúa habitualmente entre diez y dieciséis años según la edad del diagnóstico. Esas son las cifras, dichas sin adornos.

Y ahora lo que casi nunca se dice a la vez: son medias de poblaciones amplias, calculadas sobre personas diagnosticadas hace décadas, cuando no existían la monitorización continua de glucosa, los análogos de insulina actuales ni los sistemas de asa cerrada. No describen a una persona diagnosticada hoy, y desde luego no describen a ninguna persona en concreto.

Este artículo pone cada cifra junto a su estudio, su población y su fecha, porque los titulares que vas a encontrar buscando esto se contradicen entre sí solo en apariencia. Como las respuestas cambian mucho según el tipo, conviene tener claras las diferencias entre la diabetes tipo 1 y la tipo 2 antes de leer las tablas.

Por qué las cifras que encuentras no coinciden

Si buscas este tema verás titulares que hablan de 6 años, de 10, de 13,5, de 14, de 16 y de 18. Ninguno miente. Están midiendo cosas distintas:

Cifra que se cita De dónde sale A quién describe
6 años menos Emerging Risk Factors Collaboration y UK Biobank Media de todas las personas con diabetes tipo 2, sin distinguir edad de diagnóstico
14 años menos Mismo análisis Diabetes tipo 2 diagnosticada antes de los 30 años
3-4 años menos Mismo análisis Diabetes tipo 2 diagnosticada alrededor de los 60
16 años menos Registro Nacional Sueco de Diabetes Diabetes tipo 1 diagnosticada en la infancia
10 años menos Mismo registro Diabetes tipo 1 diagnosticada entre los 26 y los 30 años
13,5 años menos T1D Index de JDRF Media mundial en tipo 1, incluidos países con acceso limitado a insulina

La diferencia entre 3 y 16 años no es un error de nadie: es la distancia real que hay entre un diagnóstico a los 60 y un diagnóstico a los 8. Cuando alguien te lanza una cifra suelta sin decir a qué grupo pertenece, la cifra no significa nada.

PErsona con diabetes tiene menor esperanza de vida

Diabetes tipo 2: la edad del diagnóstico es lo que más pesa

El análisis más grande que existe combinó datos individuales de 19 países de renta alta a partir de dos fuentes, la Emerging Risk Factors Collaboration y el UK Biobank: 96 cohortes, 1.515.718 participantes y 23,1 millones de años-persona de seguimiento.

El riesgo de mortalidad por cualquier causa, comparado con quien no tiene diabetes, cae de forma clara a medida que el diagnóstico llega más tarde:

Edad al diagnóstico Riesgo de mortalidad frente a población sin diabetes
30-39 años 2,69 veces mayor
40-49 años 2,26 veces mayor
50-59 años 1,84 veces mayor
60-69 años 1,57 veces mayor
70 años o más 1,39 veces mayor

Traducido a años de vida, cada década de adelanto en el diagnóstico se asocia a unos 3 o 4 años menos de esperanza de vida. Alguien diagnosticado a los 40 pierde de media unos 10 años; alguien diagnosticado a los 60, entre 3 y 4.

La razón de fondo es sencilla: no es la diabetes en sí, es el tiempo de exposición. Cuantos más años viva una persona con la glucosa elevada, más margen tienen las complicaciones cardiovasculares y renales para desarrollarse. Y eso, a diferencia de la edad a la que te diagnosticaron, sí es modificable.

Diabetes tipo 1: qué dicen los registros

La referencia principal es el Registro Nacional Sueco de Diabetes, con 27.195 personas con diabetes tipo 1 comparadas con 135.178 controles emparejados por edad, sexo y provincia, seguidas una media de diez años. Los resultados, publicados en The Lancet, ordenan la pérdida por edad de diagnóstico:

  • Diagnóstico antes de los 10 años: 18 años menos de esperanza de vida en mujeres y 14 en hombres.
  • Diagnóstico entre los 26 y los 30 años: alrededor de 10 años menos.
  • Quien recibe el diagnóstico de niño vive de media 10 años menos que quien lo recibe ya de adulto.

Un estudio escocés previo, con unos 25.000 adultos con diabetes tipo 1 seguidos entre 2008 y 2010, calculó que a los 20-24 años les quedaban por delante 45 años de vida a los hombres y 47 a las mujeres, frente a 56 y 61 de la población general de la misma edad. Sus autores destacaron entonces algo que sigue siendo cierto: la esperanza de vida en tipo 1 había mejorado sustancialmente respecto a las estimaciones anteriores.

La cifra de 13,5 años que circula en muchos titulares viene del T1D Index de JDRF y es una media mundial. Incluye países donde el acceso a la insulina no está garantizado, así que no es la cifra aplicable a España.

El detalle que cambia la lectura de todo lo anterior

Fíjate en las fechas. El registro sueco recogió a personas diagnosticadas entre 1988 y 2012, con seguimiento hasta 2012. El estudio escocés midió 2008-2010. Las cohortes de la Emerging Risk Factors Collaboration arrancan, de mediana, entre 1961 y 2007.

Es decir: prácticamente todas las personas de esos estudios vivieron la mayor parte de su diabetes antes de que existieran los sensores continuos, los sistemas híbridos de asa cerrada y varias familias de fármacos que hoy son estándar. Los datos son sólidos, pero describen una medicina que ya no es la actual.

Esto no es un consuelo vacío. Es la razón por la que los propios investigadores insisten en que las cifras se revisan hacia arriba cada vez que se recalculan con cohortes más recientes, y por la que nadie con criterio te dirá cuántos años te quedan a partir de una tabla.

Mejora en la esperanza de vida de las personas con diabetes

Cuánto suma tratar bien la diabetes

Aquí está el dato que casi nunca acompaña a los titulares alarmantes, y es del mismo nivel de evidencia. El estudio Steno-2 asignó al azar a 160 personas danesas con diabetes tipo 2 y microalbuminuria a tratamiento multifactorial convencional o intensivo durante 7,8 años, y las siguió después hasta completar 21,2 años.

El grupo de tratamiento intensivo sobrevivió una mediana de 7,9 años más que el grupo convencional, y la aparición de enfermedad cardiovascular se retrasó 8,1 años, con una reducción del riesgo relativo del 45 %.

Compara las dos magnitudes con calma. La diabetes tipo 2 resta unos 6 años de media. Un abordaje intensivo de todos los factores de riesgo durante menos de ocho años sumó casi 8. No son cifras que se resten con una regla de tres, porque las poblaciones son distintas, pero dan la escala del asunto: lo que hagas con la enfermedad pesa tanto como tenerla.

Y "abordaje intensivo" no significaba nada exótico. Significaba tratar a la vez la glucosa, la tensión, el colesterol y el riñón con objetivos concretos, en lugar de vigilar solo el azúcar.

Qué está en tu mano

Ninguna de estas palancas es una novedad, y todas tienen respaldo en la evidencia:

  • Tratar el riesgo cardiovascular, no solo la glucosa. La mayoría de los años perdidos se van por vía cardiovascular y renal, no por hiperglucemias.
  • No dejar años sin diagnosticar. Cerca de un tercio de las personas con diabetes en España no sabe que la tiene, y ese tiempo cuenta como exposición.
  • Buscar la remisión si el diagnóstico es reciente. En la diabetes tipo 2 existe una ventana real en los primeros años: lo detallamos en el artículo sobre la remisión de la diabetes tipo 2.
  • Moverse y cuidar el peso. Son las dos variables que más mueven la resistencia a la insulina y el riesgo cardiovascular a la vez.
  • No fumar. Sumado a la diabetes, multiplica el riesgo vascular más que cualquier otro factor evitable.
  • Ir a las revisiones. Fondo de ojo, función renal, pies y tensión detectan complicaciones cuando todavía se pueden frenar.

Si acabas de recibir el diagnóstico y esto te ha asustado

Es una reacción normal y le pasa a casi todo el mundo. Merece la pena separar dos cosas: una estadística de población y un pronóstico personal. La primera describe lo que le ocurrió de media a cientos de miles de personas en circunstancias distintas de las tuyas. La segunda no existe en ninguna tabla, y solo tu equipo médico puede aproximarla mirando tu caso.

Si el miedo se queda instalado y te condiciona el día, eso también se trata. Hablarlo en la consulta no es salirse del guion: el cribado del malestar emocional forma parte de los estándares de atención en diabetes.

Este artículo recoge resultados de estudios de población con fines informativos y no constituye un pronóstico ni sustituye a una valoración médica. Si tienes dudas sobre tu situación, la conversación que sirve es con tu médico.

Fuentes

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